Ministerio de Artes
El Ministerio de Artes tiene como propósito llevar a la congregación a otro nivel de adoración y preparar una atmósfera de milagros y sanidades.
A través del desarrollo de los dones y talentos, buscamos colocarlos al servicio del Reino de los Cielos.
A través del desarrollo de los dones y talentos, buscamos colocarlos al servicio del Reino de los Cielos.



Metodología
• Guiar la parte técnica de danza basada en teorías de escuelas clásicas como ballet, jazz y folklóricas o hebreas según corresponda.
• Guiar la parte espiritual colocando como fundamento la Palabra de Dios.
• Impartir el curso “Tocando las Puertas del Cielo”.
• Concientizar al grupo sobre la importancia de la congregación en su trabajo.
• Impartir clases magistrales tanto de técnica de danza como de teoría bíblica que respalde su servicio.
• Guiar la parte espiritual colocando como fundamento la Palabra de Dios.
• Impartir el curso “Tocando las Puertas del Cielo”.
• Concientizar al grupo sobre la importancia de la congregación en su trabajo.
• Impartir clases magistrales tanto de técnica de danza como de teoría bíblica que respalde su servicio.
Nuestra Visión
Desarrollar los dones y talentos, colocándolos al servicio del Reino.
Objetivos
• Llevar a los integrantes a otro nivel de fe, compromiso y adoración. (Juan 4:23-24)
• Dar bases claras sobre la teoría de la adoración y los utensilios que pueden desarrollarse en ella. (Salmo 150:3)
• Desarrollar dones y talentos para servir en el Reino de los Cielos. (1 Pedro 4:10)
• Conciliar un plan anual de ensayos, actividades y presentaciones que permitan la solvencia y autoabastecimiento del grupo.
• Apoyar a la congregación llevando a un nuevo nivel de adoración, donde el grupo de danza sea un puente por el cual fluye la plataforma del Espíritu Santo para obrar con libertad. (Salmo 22:3)
• Dar bases claras sobre la teoría de la adoración y los utensilios que pueden desarrollarse en ella. (Salmo 150:3)
• Desarrollar dones y talentos para servir en el Reino de los Cielos. (1 Pedro 4:10)
• Conciliar un plan anual de ensayos, actividades y presentaciones que permitan la solvencia y autoabastecimiento del grupo.
• Apoyar a la congregación llevando a un nuevo nivel de adoración, donde el grupo de danza sea un puente por el cual fluye la plataforma del Espíritu Santo para obrar con libertad. (Salmo 22:3)





